El agua de lluvia es la mejor agua de riego para las plantas: blanda, sin cal y gratis. Un depósito conectado al bajante del canalón recoge varios cientos de litros con cada chaparrón. Descubra cómo instalar bien el depósito, conectarlo al canalón y protegerlo antes del invierno.

La ubicación correcta

Coloque el depósito justo al lado de un bajante. El suelo debe ser plano y firme: un depósito de 240 litros lleno pesa unos 240 kg. Adoquines, losas o una base sólida son ideales; el césped o la tierra suelta no sirven. Una ubicación ligeramente elevada tiene una ventaja: así cabe una regadera bajo el grifo.

Conectar al canalón – en 7 pasos

Con nuestro kit de conexión, el montaje lleva alrededor de media hora y no requiere un profesional. Solo necesita un taladro y un nivel; se perfora una vez el depósito y una vez el bajante.

  1. Colocar: ponga el depósito justo al lado del bajante, sobre un suelo plano y firme, y nivélelo.
  2. Perforar el depósito: la posición de la conexión está marcada en la parte superior del depósito. Haga ahí un agujero con la corona perforadora del kit e inserte la conexión con su junta. El depósito se entrega sin agujero para poder usarse también sin conexión al canalón.
  3. Trasladar la altura: con el nivel, traslade la altura de esa conexión al bajante y márquela.
  4. Perforar el bajante: a la altura de la marca, haga un agujero en el bajante con la corona perforadora.
  5. Preparar la manguera: una la manguera corrugada al colector y a la segunda conexión.
  6. Colocar el colector: introduzca el colector en el agujero del bajante, gírelo 90° y fíjelo. Sirve para bajantes de 80 a 110 mm de diámetro.
  7. Conectar: enchufe el otro extremo de la manguera a la conexión del depósito. El grifo de salida está en la parte baja del depósito.

Protección antidesbordamiento: el agujero del bajante y la abertura del depósito están a la misma altura. Una vez el depósito se llena hasta ahí, el agua deja de entrar y sigue bajando con normalidad por el bajante. El depósito, por tanto, no puede desbordarse.

El depósito en invierno

La helada es el peor enemigo de cualquier depósito. Al congelarse, el agua se dilata y puede reventar el depósito.

  • Vaciar antes de las primeras heladas. Use el agua para las macetas y los parterres o vacíela por el grifo.
  • Desconectar la entrada. Suelte la manguera del colector para que en invierno no entre agua.
  • Dejar el grifo abierto. Así no queda agua estancada en el grifo que pueda dañarlo.
  • Volver a conectar en primavera, en cuanto ya no haya riesgo de heladas nocturnas.

Consejos para un agua de lluvia limpia

Un depósito tapado se mantiene más limpio: menos luz significa menos algas, y los mosquitos no pueden poner huevos en él. El agua de lluvia no es potable – pero es ideal para las plantas, sobre todo para las especies sensibles a la cal como hortensias, rododendros y muchas plantas de interior.

Nuestros depósitos: reserva de agua y jardinera en uno

Nuestros depósitos tienen una capacidad de 240 litros (Ø 60 × 112 cm) y parecen grandes maceteros. La tapa es una jardinera: abajo recoge el agua de lluvia, arriba crecen flores de verano o hierbas aromáticas. La tapa también mantiene alejados la luz y los mosquitos.

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